LEONHARD EULER

(15/04/1707- 18/09/1783)

BIOGRAFÍA:

Nació el 15 de abril de 1707 en Basilea (Suiza) y murió en San Petersburgo.

Matemático suizo, uno de los más grandes de todos los tiempos. Trabajó todas las ramas conocidas en su época y a todas aportó algo.

Pasó su infancia en Riehen un pueblecito en las cercanías de Basilea. Su padre, alumno de Bernuilli, era pastor calvinista y esperaba que su hijo siguiera la carrera de Teología, pero su amistad con los Bernouilli hizo despertar su vocación por las matemáticas. Johan Bernouilli fue su tutor y profesor de matemáticas.  Los sábados por la mañana iba su casa a resolver dudas, ya que Bernouilli le había reservado una sesión semanal. Para Euler era una cuestión de amor propio reducir el número de preguntas a su maestro. Fue amigo de los hijos de Bernoulli; Nikolaus, Daniel y Johann II.

En 1720 se matriculó en la Facultad de Filosofía y más tarde en Teología en la Universidad de Basilea alcanzando el Magíster en Filosofía en 1724.

Se presentó a la cátedra de Física pero fue rechazado por su juventud y ese mismo año recibió una mención honorífica de la Academia de Ciencias de París por su trabajo “disposición óptima de los mástiles de un barco” aunque nunca había visto navegar un barco.

En 1725 cursó Medicina, con la esperanza de obtener una plaza en San Petersburgo. Pero el mismo día de su llegada a Rusia moría la Emperatriz Catalina I fundadora junto a su esposo Pedro I el Grande de la Academia que estuvo a punto de sucumbir con los nuevos gobernantes. Ese mismo año se alistó en la marina rusa, con el grado de lugarteniente y allí aprendió los principales aspectos relativos a la estructura y funcionamiento de las naves, llegando a convertirse en una verdadera autoridad naval.  En 1730 abandonó la marina debido a que le concedieron la cátedra de Física y en 1733 la de Matemáticas que había dejado su amigo Daniel Bernuilli.

El 27 de Diciembre de 1733 a los 27 años se casó con Katharina Gsell, hija de un pintor sueco con la que tuvo 13 hijos de los que sobrevivieron 5, tres hijos y 2 hijas. De los 5 supervivientes tuvo 32 nietos. En 1773 murió su mujer y se volvió a casar con Salomé Abigail Gssell hermanastra de su mujer.

De 1727 a 1741 trabajó para el gobierno ruso como director del departamento de geografía y como comisario de pesas y medidas. Así participó en el análisis cartográfico de Rusia.

Resolviendo un problema perdió la vista de su ojo derecho a los 33 años.

Fue llamado a Berlín por Federico II de Prusia, que le ofreció una cátedra en su Academia. Euler solicitó permiso al gobierno ruso para trasladarse a Berlín, y éste no sólo se lo concedió, sino que siguió pagándole sus honorarios de académico en San Petersburgo.

Se incorpora a Berlín en 1741, enviando sus memorias a la Academia de Prusia y a la de San Petersburgo. Aunque Federico el Grande no fuera un entendido en Matemáticas apreciaba el trabajo de Euler y le creó una serie de trabajos prácticos como acuñación de moneda, conducciones de agua, canales de navegación, nivelación del canal de Finow, la creación de Montepíos de viudedad, Instalación de juegos de agua… Su estancia en Berlín no fue feliz , perdió su otro ojo y el rey prefería los intelectuales. Aún así estuvo residiendo 25 años en la Corte de Federico el Grande.

En 1776, Catalina II de Rusia le invita a volver a la Academia de San Petersburgo; Euler decide volver, aunque los médicos le advierten de que el riguroso clima de la capital rusa le haría perder por completo la vista. Es recibido en San Petersburgo como una gran personalidad.

Tal como le advirtieron los médicos, Euler perdió la vista casi por completo; sólo conservó la capacidad de distinguir los trazos gruesos de la tiza en la pizarra, con lo que su capacidad de trabajo no disminuyó.

En 1773 recobra la vista después de someterse a una operación, pero no tardará en volverla a perder y así vivió 17 años con su ceguera. Aunque ciego no dejó sus trabajos, primero empleaba una pizarra y más tarde dictaba a sus colaboradores las publicaciones.

En 1777, su casa fue destruida por un incendio, pero gracias al conde de Orloff, se salvaron sus manuscritos.

Pasó sus últimos días jugando con sus nietos y discutiendo las últimas teorías sobre el planeta Urano.

Murió el 8 (18) de Septiembre de 1783, repentinamente, mientras fumaba y tomaba el té con su familia. Fue enterrado en San Petersburgo.

PRINCIPALES APORTACIONES A LAS MATEMÁTICAS:


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