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La riqueza
está en las ideas
(Glosando a Alfons Cornella, en Cuadernos de Pedagogía, nº 301,
abril de 2001)
El profesorado dispone hoy, si así lo quiere, de nuevas herramientas
susceptibles de usos didácticos hasta ahora ignorados. Estos recursos
han de ser evaluados e integrados en el sistema educativo. El docente ha de
disponer de márgenes de libertad para poder experimentar. La red es una
gran biblioteca, una inmensa despensa de documentación e intercambios.
Con la nueva economía las empresas se van a ver obligadas a cambiar en
sus sistemas de organización y trabajo. Pero esos cambios no son nada
comparado con los que tendrá que realizar el sistema educativo. No
tienen cabida ya los rígidos sistemas curriculares, tan estrictos...
¿No estamos en la era de la innovación?
El primer reto será el de la integración de las
tecnologías. Cada vez son más una condición necesaria para
la renovación educativa. Si las máquinas no nos sirven
quizá sea porque el profesorado, porque nosotros, no estamos
suficientemente preparados, no nos sentimos cómodas con ellas.
Si lo que valoramos en los docentes es su capacidad para "cubrir"
determinados programas educativos (materias obligatorias del curso) y su
habilidad para entrenar a sus alumnos para ser capaces de superar determinadas
colecciones de exámenes o tests, estamos proponiendo a los educadores
que sigan así y no pierdan el tiempo en actividades con las
tecnologías... Además de meter ordenadores en los colegios,
necesitamos reinventar el sistema de medición de resultados: lo que
queremos que consiga el educador y lo que pretendemos que sea capaz de hacer el
alumno.
Las tecnologías no se detienen en su rápido desarrollo: cada
día surgen nuevas herramientas más y más capaces de ser
utilizadas didácticamente. Aparecerán lugares en la red donde
podremos alcanzar la mejor información, del modo mejor organizado
posible, con una sorprendente capacidad para la actualización y la
intercomunicación inmediatas. El profesor no podrá
desempeñar su viejo papel de transmisor de conocimientos. Se le plantea
un nuevo rol: interpretador, organizador, filtro de los conocimientos...
Así por ejemplo se plantean nuevas experiencias educativas gracias a la
página web de esta universidad, la Universidad Estatal de San Diego en
California: página web http://edweb.sdsu.edu/
La red como fuente de recursos insospechados: video-conferencias,
transmisión de olores, juguetes tecnológicos
http://www.infonomia.com/extranet/index.asp?idm=1&idrev=1&num=562
O también propuestas para conseguir que resulte más fácil
elaborar materiales para la educación:
http://www.smartforce.com y
http://www.digitalthink.com
Del conocimiento explícito al tácito En la nueva
situación, los educadores adquirirán una nueva
alfabetización: serán personas formadas en la cultura de la
información. Serán capaces de buscar fuentes de
información de calidad, estudiar las noticias con inteligencia, tener
capacidad crítica ante la información obtenida... el docente no
tendría que enseñar de forma lineal sino que pondrá a los
alumnos ante situaciones que obligará a los alumnos a pensar de forma
prismática, mediante visiones distintas de un mismo fenómeno. Se
intercambiarán más los estímulos del conocimiento,
más que los conocimientos. La cuestión educativa, al final, puede
que sea una cuestión de estímulos y motivaciones. Aunque tengamos
herramientas tecnológicas, debemos primero saber transmitir al alumno el
"porqué" aprender, el motivo del aprendizaje. La escuela
deberá enseñar a cada alumno cuál es su particular forma
de aprender.
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