ORIENTACIONES PARA PONER LÍMITES


¿Por qué poner límites?

Porque sino haremos la vida imposible a las personas de nuestro alrededor. Ejemplo: Me apetece insultar a alguien por los motivos que sean, por que no hacerlo.
Porque ayuda a respetar al profesorado, a sus compañeros y demás personas que conviven en un centro escolar.
Porque ayuda a valorar las propias necesidades.
Porque ayuda a elaborar nuestra personalidad de una manera positiva.
Porque ayuda a dar sentido a lo que conseguimos con esfuerzo.
Porque sino se termina banalizando todo:el objeto deseado, el que aporta dicho objeto y el propio deseo.
Porque sino ponemos límites desde una temprana edad nunca tendrá lo suficiente, exigirá cada vez más y tolerará cada vez peor las negativas.
Porque no es beneficioso, ni para los padres ni para los adolescentes, proteger y excusar por sistema la actitud de dejar hacer lo que quieran.
Porque el autocontrol es una de las maneras de poder vivir en comunidad.
Porque aprender a tolerar la frustración cuanto antes nos va a permitir en un futuro adaptarnos mejor.
Porque aprender a respetar normas da seguridad y enseña a tener un criterio fuerte.
Porque ayuda a demorar las recompensas.

Orientaciones

  1. No atender a demandas innecesarias por muchas protestas y berrinches que lo acompañen.
  2. No dar premio o regalo permanentes y sin motivo.
  3. Ser consecuente si se rebasan los límites. Los castigos deben ser proporcionados e inmediatos.
  4. Mostrar respeto por los demás.
  5. Enseñar a ser responsable.
  6. Valorar el esfuerzo.
  7. Ser dialogante.
  8. Mostrar paciencia ante cualquier objeto que se desea tener.
  9. Las reglas y los castigos deben ser pactados entre los padres y los hijos.
  10. Dar ejemplo con lo que hacemos. Si nosotros no nos imponemos límites, nuestros hijos no aprenderán a tener límites.
  11. Mostrarse firmes desde el principio desde cuando son pequeños. Ello facilita posteriormente la comprensión de lo que no se debe hacer.
  12. Poner límites a los comportamientos, no a la expresión de lo que se siente.
  13. Descalificar la conducta nunca a la persona.


Por qué nos cuesta poner límites a nuestros hijos?

Porque a veces no nos sentimos suficientemente fuertes ni convencidos para enfrentarnos a nuestros hijos.
Porque nuestro trabajo ocupa todo el tiempo del día y decir no a alguien supone lo primero tener tiempo para decirlo.
Porque llegamos cansados del trabajo y poner límites a alguien supone dedicar tiempo, esfuerzo y constancia, y estando cansado no se dan las condiciones para decir no a alguien.
Porque demasiado a menudo somos complacientes con nuestros hijos para compensar el poco tiempo que les podemos dedicar.
Porque cuando nuestra autoestima no pasa por su mejor momento queremos ser aceptados por nuestros hijos a cualquier precio.


Fuente:
http://www.klip7.cl/blogsalud/paternidad/2006/05/poner-lmites-nios-y-adolescentes.html
y
Alex Rovira