La inmigración (7)
 

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¿ Qué opinión tienen los españoles sobre la inmigración?

Las encuestas

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) realiza una encuesta mensual, "el barómetro", en la que pide opinión sobre distintos temas. Una de las preguntas se refiere a los problemas que más preocupan a los españoles:

bulletLos dos primeros puestos siempre los ocupa el terrorismo y el paro, y en ello están de acuerdo más de la mitad de los encuestados.
bulletEl tercer puesto lo ocupa por lo general el temor ante la inseguridad ciudadana, de la que están de acuerdo alrededor de un 20 a 25% de los encuestados. 
bulletEl quinto puesto y, en 2001 el cuarto, lo ocupa la inmigración, que sólo es un problema para el 15% de los encuestados. 

Los cinco principales problemas de los españoles, según las encuestas realizadas por el Centro de Investigaciones Sociológicas (El Barómetro).

  Primero Segundo Tercero Cuarto Quinto
2001

Terrorismo 70,2

Paro

59,7

Vacas locas, 21,63

Inmigración

17,6

Drogas

13

2002

Paro

66,4

 Terrorismo

63,8

Inseguridad

19,4

Drogas 

15,6

Inmigración

15

2003

Paro

62,3

Terrorismo 51,6

Inseguridad

27

Prestige

27

Inmigración

14,2

2004

Paro

65,2

Terrorismo

37,6

Inseguridad

25,5

Vivienda

19,8

Inmigración

16

El mismo CIS ha realizado encuestas más completas sobre la opinión de los españoles acerca de la inmigración. Los datos principales puede resumir en los siguientes puntos:
bulletEl número de inmigrantes. En 1994 el 29% de los encuestados creía que había demasiados emigrantes, en 2003 la cifra asciende al 48%. Quizá por ello, y aunque el 44% considera a la inmigración positiva para nuestro país, el 85% opina que sólo debería permitirse la entrada a los inmigrantes que vinieran con contrato de trabajo; y si hubiera que decidir quienes se quedan de los actuales que no tienen legalizada su situación, la mitad preferiría a los iberoamericanos y una cuarta parte a los ciudadanos de la Europa del Este.
bulletEn relación al trabajo el 80% cree que los inmigrantes desempeñan trabajos que no quieren los españoles, pero pese a ello un tercio de los encuestados opina que quitan trabajo a los españoles y casi dos tercios (62%) que la inmigración influye en la reducción de los salarios.
bulletLa convivencia no parece demasiado fácil  porque se desconfía de los extranjeros. Según los encuestados esa sería la actitud del 45,5% de los españoles, aunque cuándo se les pregunta por la suya personal, el 46% declaran que no hacen distingos entre españoles o extranjeros. Probablemente ese recelo sea la causa de que el 58% de los encuestados relacionen el aumento de la delincuencia con la inmigración. Pese a estos datos tan negativos, el recelo no impide que se acepte compartir espacios comunes:
bulletAl 89% les importaría poco o nada que sus hijos compartieran pupitre con niños inmigrantes.
bulletY entre el 97% y el 89% (dependiendo de si se trata de inmigrantes de la UE o de Marruecos) les importaría poco o nada tenerlos como vecinos.
bulletEn cuanto a los derechos de los inmigrantes, el 85% cree que los que trabajan habitualmente tienen derecho a cobrar el subsidio de desempleo o a nacionalizarse españoles; el 70% les otorgaría derecho a sindicarse, y sólo un 65% les concedería el derecho al voto. La Ley de Extranjería es más generosa.
bulletPor último el mantenimiento de la identidad cultural de los extranjeros (idioma, cultura, costumbres) es visto favorablemente por dos tercios de los encuestados.

La opinión de los jóvenes sobre la inmigración.

En 2002 el CIS hizo una encuesta dirigida a jóvenes entre 15 y 29 años. 

En ella se denota una actitud menos tolerante hacia el fenómeno migratorio: El 60% cree que son demasiados, y casi la mitad que son más los inconvenientes que las ventajas que los inmigrantes proporcionan al país: principalmente porque son responsables del aumento del paro y la delincuencia. Pese a esta segunda declaración, el 70% desaprueba cualquier acto de violencia personal contra los inmigrantes, y su trato con ellos se divide entre la desconfianza (32,6%) y la indiferencia (20,4%).

Los distintos puntos de vista.  

Vistas las encuestas se puede concluir que igual de diversas que son las culturas que confluyen en España, son las opiniones que sobre esta confluencia tienen los españoles. Es difícil establecer cuántos sectores de opinión coexisten en estos momentos en este país y qué proporción de españoles se identifican con cada uno de ellos. En los siguientes textos se identifican las opiniones con colores: lo correcto sería identificarse con la luz verde, pero hay muchos más que se identifican con la naranja. Afortunadamente los que siguen las consignas de la luz roja, según las encuestas, son apenas un 15%.

La aceptación de la diversidad cultural 

Sus señas de identidad están en el mundo, y ante esa realidad no puede existir diferencia entre las criaturas que lo pueblan, por muy diversas que sean sus lenguas o culturas.

"El sistema genera pobreza y, consecuentemente, movimientos migratorios masivos. Por tanto, si el sistema funciona a escala mundial, el análisis en términos nacionales no es válido, sólo debe de haber ciudadanos del mundo, sujetos de derechos por el sólo hecho de haber nacido. En esa lógica tampoco el argumento del paro nacional es excusa para rechazar a los inmigrantes, pues las desigualdades mundiales son muchos más importantes. Además, la convivencia desde principios democráticos exigiría el respeto a la diversidad cultural, junto con la condena de las desigualdades económicas". 

Colectivo IOÉ

 

"Yo soy de los que opina que con la globalización económica la desigualdad entre el Norte y el Sur, o el primer y tercer mundo, se esta produciendo un flujo de inmigración importante (no tan alarmante como algunos quieren hacer ver), y que no va a parar de ninguna forma. Todo depende de como quiere usted tratar a los inmigrantes: les quiere aceptar en su país y convertirlos en ciudadanos de pleno derecho, como en Inglaterra, o les quiere tratar de criminales, como piden muchos aquí. Invito a todos los participantes en estos foros a darse un paseo por Londres. Ayer mismo cogí el autobús y de sesenta que éramos yo era el único blanco. El resto negros, árabes, asiáticos, una pareja brasileña... A los que hacen un vínculo entre inmigrantes y criminalidad que echen un vistazo a las estadísticas de criminalidad en Londres, una de las ciudades mas diversas del planeta. O de Toronto, o de Vancouver... Hay mucha gente que no ha salido de su pueblo en su vida y se están perdiendo la mitad de la película".   

 

Anónimo. Foro Internet, 2004

La defensa de la normalidad

Una proporción importante de ciudadanos tienen sus señas de identidad en la "normalidad", entendida como el cumplimiento de las leyes y normas de convivencia, y sienten temor ante los que no siguen esas pautas. El colectivo gitano sería el ejemplo tradicional de lo "anómalo" y en el mismo bloque se insertan ahora a los extranjeros

"La minoría es un peligro siempre en acecho, que intenta imponerse a poco que encuentre situaciones favorables para ello. De aquí que la convivencia entre culturas «opuestas» se presente como indeseable; lo que debe procurarse es la disolución del elemento anómalo (dispersándolo entre gente «normal», preferiblemente entre las clases prósperas) o su aislamiento («que los lleven a la  reserva igual que los indios») para proteger a la mayoría"

Colectivo IOÉ

La asimilación cultural para evitar la pérdida de identidad

 

 La tradición, los lazos de sangre y los vínculos con la tierra son sus señas de identidad, por ello todo lo que está fuera de su círculo es un peligro en potencia.  

 

"Los de fuera sólo pueden ser aceptados en la medida en que se asimilen; en tanto no lo hagan hay que sospechar de ellos y no otorgarles derechos «excesivos»; si viven entre nosotros que sea siempre como minoría subordinada. Los extranjeros que son caracterizados como culturalmente incompatibles se enfrentan al rechazo abierto a su presencia, o bien a la perspectiva de una «integración» subordinada, caracterizada por la asimilación cultural y la negación del pleno derecho de ciudadanía"

Colectivo IOÉ

La inmigración como peligro.

 

En el punto más extremo hay un sector de españoles ciegos ante la realidad, que son incapaces de aceptar que el fenómeno de la inmigración no sería posible sin la necesidad que tiene España de mano de obra barata. 

 

 

"La inmigración se acelera, aparte de por la continua entrada de ilegales, por la reagrupación familiar de los residentes y por los continuos nacimientos de los que están en España de forma regular o irregular. 

Cada año que pasa el problema es más grave y la solución será más costosa. 

Cada año que pasa el pueblo español aumenta el sufrimiento de consecuencias delictivas, económicas y de precarización de salarios que este fenómeno comporta.

Ante esta situación caben dos posturas:
A. Aceptar la fatalidad. Modelo de sociedad multicultural.
B. Reconstruir la Legislación alrededor del principio de preferencia nacional. 

 

Ello implica: 

La revisión de la obtención de la nacionalidad, el abandono de la pedagogía intercultural en la escuela.

La interrupción del reagrupamiento familiar, la expulsión de los clandestinos y los delincuentes.

La preferencia de las viviendas subvencionadas y ayudas sociales a los españoles.

Una mejor aplicación de la convención de Ginebra para los refugiados.

La puesta en escena de una verdadera prioridad de empleo para los nacionales.

El lanzamiento de un plan para retorno de los extranjeros".

 

www.espana2000.org

 

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