La década de los sesenta (7)
 

Atrás Arriba Siguiente

¿Qué consecuencias tuvo la emigración para España y los españoles?

Consecuencias demográficas

bulletLa población española creció entre 1960 y 1970 un 10,5%  (de 30 millones y medio pasó a casi 34 millones), pero su crecimiento hubiese sido mucho mayor si se tuvieran en cuenta los desplazados en Europa. En 1969 había un millón seiscientos mil españoles residentes fuera de España, a los que habría que sumar una cifra de imposible contabilización de los que no tenían regularizada su situación en los países receptores. 
bulletAdemás la emigración supuso un cambio en la estructura de la población porque los que salían eran principalmente varones y en edad de trabajar: 
bulletla proporción entre hombres y mujeres se modificó, a favor de estas últimas. 
bullety  pesaba más la población dependiente (menores de 14 años o mayores de 65) 
bulletDesde el punto de vista económico se redujo la  Sector de la población que tiene o busca empleo y está comprendida entre las edades que establezca la legislación de cada país. En la década de los sesenta en España el límite inferior eran catorce años, en la actualidad son dieciséis.,lo que supuso una importante válvula de escape, para la presión que estaba ejerciendo el crecimiento de la población.  

Aunque las cifras oficiales sobre el paro no sean muy fiables, ya que la propaganda del régimen intentaba demostrar que en España habíaEn términos económicos se considera que un país tiene pleno empleo cuando las tasas de paro se encuentran entre el 2 y el 3% de la población activa. Se estima que con unos índices tan bajos todas las personas que buscan activamente una ocupación la encuentran., es evidente que hubieran sido mucho mayores sin la concurrencia de la emigración:

  1962 1971 1972
Paro 1,47% 2% 3%
Población activa emigrada a Europa 0,91% 4,48% 5,10%

 

2,38%

6,48

8,10

A. Garmendia, La emigración española en la encrucijada. 

En la tabla se observa que el paro se duplicó en España entre 1962 y 1970, y que sin la emigración a Europa los índices hubieran alcanzado al 8,10% de la población activa.

Consecuencias económicas

bulletLos objetivos que se planteó el gobierno al potenciar la  emigración se cumplieron plenamente, ya que las remesas de dinero enviadas financiaron buena parte del desarrollo económico de España. 
bullet Entre 1961 y 1972 enviaron 4042 millones de dólares. Con esta cifra pudieron adquirirse en el extranjero el 54,5% de los bienes necesarios para desarrollar la industria española (bienes de equipo, materias primas y energía).
bulletSin embargo falló la perspectiva de futuro, ya que se podría haber aprovechado más el desplazamiento de los emigrantes a países tecnológicamente más preparados. Una buena formación profesional, que podrían haber encauzado las Casa de España, habría cualificado a los emigrantes y repercutido muy favorablemente en la industria nacional cuando retornaran a España.
bullet

También se desaprovechó la oportunidad de distribuir mejor la riqueza, para tender a un desarrollo más equilibrado de las regiones españolas. La mayor parte de las remesas, enviadas por los emigrantes a las cajas de ahorro de sus respectivas regiones, no repercutieron en el desarrollo de las mismas, ya que en vez de invertirse el dinero allí, las cajas lo derivaban hacia las zonas más industrializadas, en dónde el capital invertido daba más beneficios.

 

"Alguien sale beneficiado de la emigración y mucho. Porque hay que explicar que en la mecánica del ahorro, los emigrantes todos incurren en el mismo tipo de fórmula financiera: el envío de la cantidad ahorrada deducida de su salario de cada mes. Así, mediante giro postal o cualquier otra fórmula, las divisas llueven en una proporción abrumadora a las Cajas de Ahorro de la provincia de la que es originario. España ha pasado a ingresar la friolera de casi tres mil millones de dólares a lo largo de la década de los sesenta. La escalada desde el principio al final de ella es impresionante: de los 54 millones de dólares de 1960 se pasó a los 470 de 1970".

 G.L. Díaz Plaja, La condición del emigrante.

 

Consecuencias sociales de la emigración y del retorno.

bulletUna de las principales consecuencias fue el desarraigo. Pese a que las relaciones con la población de otros países fuese pequeña, las condiciones de vida y la cultura de los países receptores terminó calando en algún grado entre los emigrantes, que no se sentían ya bien ni en el extranjero (porque se apiñaban entre ellos para mantener sus tradiciones y cultura), ni en España que, comparada con los demás países, estaba muy atrasada social y económicamente.
bulletEl carácter eventual del desplazamiento y la urgencia del ahorro, les determinó a llevar una vida austera y aceptar los trabajos más duros o peor pagados. En resumen, pasaron unos años de su vida en condiciones bastante penosas y desaprovecharon la oportunidad de abrirse a una sociedad más moderna.
bulletLa vuelta a España en muchos casos no supuso la obtención de un mejor trabajo, al no estar avalados los conocimientos adquiridos en el extranjero por ningún título.
bulletCuando el retorno era masivo, como ocurrió a partir de 1973, las repercusiones afectaron negativamente a toda la sociedad española:
bulletaumento del paro.
bulletreducción de los salarios.
bulletse promovieron empleos con menor estabilidad.
bulletla única ventaja fue el aumento de la cotización a la Seguridad Social.

Testimonios de emigrantes en Alemania.

"Yo al primer momento quería regresar. Pero me he aclimatado,  ahora no tengo que estar pensando si volver o no. Y luego llegas a Andalucía, cuando vas de vacaciones y ves el ambiente como está...Nadie encuentra trabajo, los hombres pasan el día en la taberna, ves ese ambiente y no te entran ganas de retornar. Nosotros le pediríamos al gobierno español que arreglara aquello, que encontrara trabajo para toda esa gente y luego que se preocupara de nosotros. No estoy informado de si con la democracia España ha mejorado o no, pero para nosotros toda va muy lento." 
"Para una mujer, además, llegar a España otra vez es peor. Una vez que has tenido una casa alemana, volver a una casa española es como para llevarse un berrinche diario. Las neveras hacen ruido, los interruptores se estropean, el electricista no viene, el teléfono se corta...Aquí funciona todo, ha de funcionar, es lo normal. Pero en España, para que las cosas funcionen hay que luchar cada día y andando mal de tiempo, es imposible".

A. Garmendia La emigración española en la encrucijada. 

Atrás ] Principal ] Siguiente ]