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Justificación de la elección de la optativa


Algunas características destacables de la LOGSE

Merece la pena resaltar una serie de elementos básicos del sistema educativo actual:

 Todos los alumnos recibirán enseñanzas profesionales a lo largo de la ESO y del bachillerato. Se trata con ello de que, a los 16 años (edad normal de terminación de la ESO, que coincide además con la edad laboral), cualquier joven disponga de la cualificación profesional mínima para empezar a trabajar. Dicha cualificación la aportan las disciplinas que conforman la llamada formación profesional de base (FPB) o formación básica de carácter profesional.

 Los alumnos que no logren el título de la ESO por no alcanzar los objetivos de la misma, tienen opción a seguir los Programas de Garantía Social, que persiguen una especialización profesional mínima para facilitarles el acceso al mercado de trabajo.

 La superación de la ESO da opción a la formación profesional específica de Grado Medio o al bachillerato, en tanto que el bachillerato da opción a la universidad o a la formación profesional de Grado Superior.

 El sistema LOGSE incide en el hecho de que son las distintas opciones de la formación profesional específica la que tienen por objetivo inmediato la inserción laboral. Ello significa que los alumnos que finalicen los distintos ciclos formativos han adquirido una cualificación suficiente para trabajar con un determinado nivel de responsabilidad y autonomía.

 Hay que resaltar finalmente que la LOGSE tiene vocación de contribuir a la formación permanente de las personas adultas, preconizando así el ideal de educación integral y haciendo al sistema permeable a modalidades no presenciales. En este contexto hay que entender la previsión de preparar a los jóvenes para seguir aprendiendo y de facilitar a las personas adultas la incorporación a las distintas enseñanzas, incluidas muchas veces en programas de formación continua.

 


Formación profesional de base          
y materias de iniciación profesional

La formación profesional de base (FPB) se imparte a lo largo de la ESO y del bachiller, incorporando contenidos y orientaciones de carácter práctico y funcional que resalten la utilidad de los conocimientos más académicos. Consiste en acciones formativas que se concretan en el desarrollo de materias de contenido tecnológico y profesionalizador (así tenemos ejemplos como la Tecnología ESO y las materias de IP). Dentro de la FPB hay que entender asimismo la introducción del uso de nuevas tecnologías en todas las etapas de la ESO.

La FPB, junto con los niveles instrumentales adquiridos en las sucesivas etapas de la ESO, constituye el substrato de profesionalidad necesario para cursar ciclos formativos de formación profesional específica. Y encierra, a su vez, un intento de difundir entre los jóvenes los aspectos eminentemente prácticos de las enseñanzas y de hacer más atractivos para muchos de ellos los estudios de formación profesional (deficitarios aún en nuestro país, si lo comparamos con los del entorno europeo más avanzados, como Alemania, Gran Bretaña, Italia o Francia, donde hay menor porcentaje de universitarios y mayor proporción de estudiantes de formación profesional satisfechos). La ampliación de la enseñanza obligatoria hasta los 16 años facilita la articulación de este tipo de formación, permitiendo además que los niveles ulteriores puedan desarrollarse en menor espacio de tiempo.

Es patente la relación directa de la FBP con las materias de Iniciación Profesional, pero además tengamos en cuenta que en los Programas de Diversificación Curricular cobra una importancia especial esta FPB. Debido a los objetivos de estos Programas, a los alumnos que obtienen el título de Graduado en ESO se les enfoca –por sus características intrínsecas- hacia la Formación Profesional Específica.

Dadas las circunstancias de este instituto, en el que no hay ningún Ciclo Formativo de Formación Profesional ni grupo de Garantía Social, y con unas instalaciones que no facilitan el montar un aula-taller de materia de iniciación profesional de carácter constructivo, es pues una elección acertada la materia de Transición a la vida adulta y activa como optativa de iniciación profesional para los grupos de Diversificación Curricular.

No obstante, en la programación que a continuación se desarrolla, el profesor de Área de Iniciación Profesional ha pretendido crear además una opción que facilite a los alumnos/as la adaptación a esta nueva sociedad emergente, tanto en lo que a las tecnologías de la información se refiere, como a la importancia del desarrollo como persona y ciudadano responsable. Procurándoles de este modo unas herramientas que les servirán, no sólo como personas adultas y activas, sino capacitadas para la futura formación continua, tanto profesional como personal.