Mi particular presentación de la obra
Lo que yo no podía intuir entonces es que ocho años más tarde sería invitado a sentarme en esa misma tribuna para participar en la presentación de la publicación "Instituto Sagasta de Logroño. 25 años de historia", editada y realizada por Don Florencio que era un fiel y amplio reflejo de su conferencia del 150 Aniversario y tampoco contaba con el hecho de que un año después estuviese haciendo la presentación de una nueva entrega de "Personas y Personajes"; aunque confieso que lo que menos podía yo haber intuido es que fuera a estar explicando mi propia colaboración en el nuevo proyecto, atreviéndome a presentar estos Apuntes. Para poner fecha al inicio de mi dedicación a la recopilación de las noticias que aparecen en la parte que me corresponde, tengo que referirme a comienzos de 1996 y como sucede a menudo no tiene una explicación notable sino que es más bien producto de la casualidad. En este caso todo empezó a la vuelta de aquellas vacaciones de Navidad, cuando el Director del Centro me presentó al objetor de conciencia que venía a cumplir con sus obligaciones al servicio de la Biblioteca, en jornada de tarde, encargándome la tarea de buscarle la ocupación necesaria durante el período de la citada prestación. Primero recurrí a hacer un inventario físico de los fondos de la Biblioteca y luego como nuevo recurso, pasamos a ordenar los que se encontraban almacenados, sin catalogación, en los anaqueles de la Galería Alta.
María Piudo sabía de esto pues con ella, y con su hermana Eloísa, he compartido alguno de los resúmenes que -como primeros borradores- he ido completando sobre la vida de las Bibliotecas del Instituto y sabía que, además del trabajo de la Biblioteca, tenía acumuladas multitud de noticias referentes a distintos aspectos de la vida del Centro. Tal como me dijo Lino otro compañero del claustro -con el que, también, compartía mis primeros "descubrimientos"-: ¡Te liarás Fernando! ¡Empezarás a tirar del hilo y te engancharás! , así ha sido en realidad. De las Bibliotecas del Instituto me fui al viejo Convento de los Carmelitas Descalzos, de ahí, a los fondos del Museo Histórico, Arqueológico y Artístico; luego, fueron los fondos y la vida de la Cátedra y Gabinete de Historia Natural los que llamaron mi atención. Al final, todo eso es lo que ha ido convirtiéndome en un tenaz curioso de nuestro pasado y es el único mérito por el que, supongo, María Piudo se dirigió a mí para hacerme un hueco en el nuevo proyecto de publicación que, siguiendo el encargo de la Dirección del Centro, pretendía ser continuación de aquella que veía la luz en el 150 Aniversario. En un principio, se me ofreció una publicación compartida, en la que -en una primera parte- yo diese forma a todo el aluvión de noticias que acumulo sobre el Instituto para seguir ella, después, desgranando los recuerdos de otra serie de personas y personajes que, por una u otra causa, no tuvieron un sitio en la primera edición. Releída su primera publicación y, a fin de no romper el esquema principal de la obra, pensé que era mejor ofrecerme como una "persona" más, hablando de lo que conocía sobre este Centro y así, fue como inicié la redacción de estos apuntes para el conocimiento de la historia del viejo Instituto de Logroño.
Articular unos Apuntes de una Institución tan emblemática y referidos a un período tan extenso parecía una labor excesivamente pretenciosa. De hecho estuve a punto de dejarlo cuando tuve redactado lo que abarcaba hasta el Primer Centenario. Digo, al termino de la primera parte de los Apuntes, que quizás hubiera sido prudente dejarlo allí dado que era la parte que tenía, hasta entonces, mas documentada, pero añado que no me resistía a dejar hecho un esbozo de los siguientes 50 años acaecidos hasta la celebración del 150 Aniversario con los datos que tenía ya acumulados. De modo que los Apuntes llegan desde el curso 1842/43 hasta el curso 1993/94. Una vez definidas las dos partes principales de los Apuntes: "Desde los inicios hasta el Primer Centenario", como título de la primera de ellas y "Mas allá del Centenario" como título de la segunda, hacía falta hacer otras dos grandes divisiones: "El Instituto en el Convento de los Carmelitas Descalzos", historia que transcurre toda en la primera parte y "El Instituto en el nuevo edificio" -el mismo que hoy nos alberga- que transcurre a caballo de las dos partes de los Apuntes. Después el desarrollo de los acontecimientos ha sido muy similar en cada uno de los distintos apartados: el detalle de la sucesiva instalación y adecuación de los locales, la historia de algunas Dependencias de significado interés y los datos sobre la Comunidad Educativa.
De las principales dependencias que tienen su origen en el siglo XIX , de las que vengo a hacer referencia en la primera parte de los Apuntes, destacan el Gabinete de Historia Natural- que se inicia en 1848- las Bibliotecas -que se inician en 1850- y el Observatorio Meteorológico -que tiene su origen en 1863-. También cito la primera referencia conocida de la Capilla/Oratorio -en 1851- y el Museo Arqueológico, Artístico e Histórico que con este nombre nace en 1894 y que recoge todas las piezas que se venían depositando en el Instituto desde su inauguración. Ciñéndome al guión de las antiguas memorias, dedico un capitulo a la formación de la Comunidad Educativa del siglo XIX: Los Órganos de Gobierno, las Cátedras, los Dependientes, los Alumnos y los Presupuestos. Es una relación de Directores, Vice-directores, Secretarios, Bibliotecarios y miembros de la Junta Inspectora así como de Conserjes, Bedeles, Escribientes, Porteros y Mozos que se completa con la relación de las distintas Cátedras y el personal docente adscrito a las mismas con carácter definitivo. El cuadro de alumnos repartidos por las diferentes modalidades de enseñanza: la Oficial, la Libre o la Doméstica y el cuadro de presupuestos del Instituto -tanto los generales como los particulares de alguna de las Dependencias- pone punto final a la historia del Centro desarrollada en los locales del antiguo Convento del Carmen junto a la relación de las 19 Fundaciones y Obras Pías documentadas que complementan el capitulo de los recursos económicos propios. En el curso 1900/1901 se inaugura el nuevo edificio y el Instituto traslada sus dependencias, desde la Calle Barriocepo, situándose en estas nuevas instalaciones junto a distintos vecinos: La Biblioteca Pública, la Escuela Normal de Maestros y su Escuela Anexa, otras Escuelas de Enseñanza Primaria de la Ciudad, el Museo de Reproducciones Artísticas y la Escuela de Artes e Industrias . Hasta cumplir los primeros cien años de la institución en el curso 1942/43 hago un esbozo de la idoneidad del edificio y de sus sucesivas reformas y tras detallar las distintas penalidades por las que pasa desde el momento de su construcción -certificadas en muchos momentos por el arquitecto Don Fermín Alamo- termino con el con el primer gran proyecto de reforma y ampliación del Instituto redactado por Don Agapito del Valle entre 1940 y 1942.
De nuevo la historia de las Bibliotecas, la del Museo de Reproducciones y Arte Moderno, la del Gabinete de Historia Natural y la del Observatorio Meteorológico me ayudan para ir conociendo los detalles del propio Instituto como se hace a través del detalle de otras dependencias tales como las Cátedras, el Salón de Actos, la Sala de Profesores o la nueva Capilla de la planta baja. Termino esta primera parte - la que llega hasta la celebración del Primer Centenario- ciñéndome otra vez al guión de las antiguas memorias y me refiero a la evolución de la Comunidad Educativa en los primeros 42 años del nuevo milenio haciendo unas nuevas relaciones del personal docente y no docente y los cuadros correspondientes a los alumnos y los presupuestos. Ya he dicho que aquí hubiera sido un punto para dejar estas historias pero abrí una segunda parte, la que va "Mas allá del centenario" y decidí llegar hasta la celebración del 150 Aniversario. Me hubiese gustado haber localizado entre nuestros papeles una Memoria del 150 Aniversario y digo esto porque la hubiera utilizado de hilo conductor de mis relatos como hago con la de Don Félix Ros, en la primera parte; desgraciadamente no ha sido así de modo que lo que he hecho es atreverme a dibujar la hipotética memoria que alguien, cercano a la Historia del Instituto, pudiera haber leído en el acto de inauguración del curso que abría tan pomposa celebración y lo he hecho en boca de una mujer porque en el conocimiento de la lista de secretarios del centro me consta que solo una- María Rosa Lafuente Pons- pudo llegar a dirigirse en este mismo auditorio y en esa condición, en 1957. De modo que he redactado algo que nunca existió, que pongo en boca de una mujer que tampoco existió evidentemente, y a la que he prestado todos los datos que tenía documentados sobre ese período.
Luego, se habla de los años ochenta en los que llegaría el otro gran bloque de reformas favorecidas por los famosos Pactos de la Moncloa que tanto ayudaron a la construcción de nuevos Centros en La Rioja y a la remodelación de los ya existentes apareciendo nuevas dependencias tales como el Museo de Ciencias Naturales, la Biblioteca General, el Archivo, la Sala de Informática, la Sala de Visitas, la Cafetería-Comedor o los Gimnasios. Pero, fuera ya de la memoria apócrifa, he añadido un apartado para hacer el seguimiento de alguna de las dependencias de las que ya se venía hablando a lo largo de los Apuntes. Así he completado la historia de las Bibliotecas del Instituto, la del Salón de Actos y la del Museo de Arte y he esbozado el nacimiento de otras como la nueva Capilla en la planta principal. Siguiendo el esquema general de los Apuntes, termino esta segunda parte poniendo punto final a los mismos, incorporando el listado de los últimos Directores, Secretarios y Bibliotecarios, una relación de la Junta Directiva de las primeras Asociaciones de Ex-alumnos y de Padres y algunos cuadros de Alumnos y Presupuestos que tenía recopilados. Machaconamente me refiero a lo largo de los Apuntes a los distintos trabajos que tengo hechos sobre las historias particulares de diversas dependencias del Instituto porque supongo que adolecerán para muchos de suficiente rigor técnico, al no estar minuciosamente detallado el origen de las fuentes de cada uno de los datos vertidos en el relato. En todos ellos, -me refiero a mis trabajos- si que tengo completo detalle de las fuentes en que se encuentra cada una de las "noticias" pero ya he dicho que son documentos inéditos, que por extensión no pueden incluirse en esta publicación.
Iniciado como aprendiz de la investigación, lo que yo denomino como simple curiosidad, he ido aprendiendo de distintos profesionales, algo sobre la parte técnica del asunto y alguno de esos conocimientos los tengo utilizados en los trabajos que voy concluyendo. Confieso que cada vez que repaso estas páginas tengo la sensación de que hay muchas cosas que se quedan fuera de la Historia, pero mi compromiso con María y con la Dirección del Instituto era hacer unos simples Apuntes y lo lógico es que de las estrecheces de mi trabajo, surjan nuevas ideas para retomar otras historias mas completas. Claro que una vez concluidos, yo mismo los encuentro lo suficientemente densos como para aconsejar que no traten de leerse de un tirón. Están confeccionados para ser un documento de referencia y no tienen la gracia literaria con la que se adornan los textos de los colaboradores de la primera parte . Me extraña sobremanera que haya habido tan poco interés por rescatar tan rico legado. Me extraña y me asusta al mismo tiempo, pues me preocupa que este trabajo pueda tacharse de pretencioso. Siempre he escuchado que la finalidad de toda investigación es la de su publicación; yo ya tengo dicho cual era mi primera intención, pero de todas formas, cubiertas mis expectativas personales, diré que lo que ahora intento, no es hacer historia sino contar, mejor o peor, la historia que voy conociendo. En estos Apuntes dejo citados como "Personas y Personajes" de esta Historia unos quinientos nombres propios. Por cierto María, al conocer los nombres de las personas y personajes que comparten las páginas de esta publicación -y conociendo los que forman parte de la primera entrega- no tengo más remedio que daros a ti y a la Dirección del Centro las gracias por el ofrecimiento que se me ha hecho. No solamente me habéis dado la oportunidad de explicarme sobre la Historia del Instituto sino que me dais la oportunidad de colocarme junto a los autores de esta historia y, para un simple curioso, creo que es pago mas que holgado y acaso inmerecido; ahora me queda la duda de si mi oferta pecó de falsa modestia o de cochina vanidad. No se como pudisteis aceptar mi propuesta, en todo caso, gracias. |
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